Rosario Guerrero es una mariachi, cantante de música tradicional mexicana que trabaja en el popular Bar Garibaldi de Bogotá, Colombia. Una noche encuentra a Emiliano Sánchez-Gallardo en la puerta del bar, después de haber sido asaltado y robado.
La Viuda Negra habla sobre la vida de Griselda Blanco. Griselda Blanco, fue una infame narcotraficante de principios de los años 80. Basado en una novela colombiana.
Maria es una muchacha pobre, llena de sueños. Un día es enviada a trabajar a casa de Fernando de la Vega, un hombre importante. Allí conocerá al hijo de De la Vega, un joven engreido que le hará la vida imposible, pero luego se enamorará de ella.
Paola Bracho está casada con Carlos Daniel Bracho, el cual tiene dos hijos de su primer matrimonio. Paola conoce a Paulina, una mujer idéntica a ella. Paola idea un plan para que Paulina asuma su identidad para poder escapar con su amante.
Decepcionada de su familia y por su enfermedad incurable, Fernanda Peñaloza, una millonaria, decide suicidarse. Oportunamente, Pancho López, un modesto transportista la salva. Fernanda ha nombrado a Pancho presidente de su compañía.
Doménica Montero es una reconocida empresaria, y es considerada una de las novias más codiciadas del país, pero, el día de su boda, es plantada en el altar. Humillada huye para refugiarse en la antigua hacienda de sus padres.
Las intrigas y misterios de Eva, empleada en la casa de Victoria Urquijo; y la investigación de la talentosa psiquiatra Mabel, colisionarán peligrosamente gracias a una casualidad que pondrá en riesgo la vida de las tres mujeres.
Rita sufre un duro golpe de su madrastra Carminha a la edad de 11 años y ve su mundo al revés. De todo lo que le quitaron, solo quedaba un sentimiento vital: la sed de venganza.
Después de haberle dedicado una vida entera a su familia y esposo, el mundo de Alicia cambiará por completo cuando una traición llegue a sus ojos. La aparición de Martín le devolverá la alegría para reconstruir su vida y cumplir los sueños que abandonó.
A la edad de veintiséis años, cuando comenzó su reinado, el sultán Solimán se propuso hacer invencibles a los otomanos, construyendo un reino más poderoso y extenso que el de Alejandro Magno.