Rebeca Sánchez, bajo la identidad de Bárbara Greco, comienza una venganza contra la familia Elizalde dirigida por Gonzalo. Bárbara decide separar a Fernanda y a Eduardo a quienes une un amor inocente y leal desde niños.
Las intrigas y misterios de Eva, empleada en la casa de Victoria Urquijo; y la investigación de la talentosa psiquiatra Mabel, colisionarán peligrosamente gracias a una casualidad que pondrá en riesgo la vida de las tres mujeres.
Paola Bracho está casada con Carlos Daniel Bracho, el cual tiene dos hijos de su primer matrimonio. Paola conoce a Paulina, una mujer idéntica a ella. Paola idea un plan para que Paulina asuma su identidad para poder escapar con su amante.
Después de haberle dedicado una vida entera a su familia y esposo, el mundo de Alicia cambiará por completo cuando una traición llegue a sus ojos. La aparición de Martín le devolverá la alegría para reconstruir su vida y cumplir los sueños que abandonó.
Rosario Guerrero es una mariachi, cantante de música tradicional mexicana que trabaja en el popular Bar Garibaldi de Bogotá, Colombia. Una noche encuentra a Emiliano Sánchez-Gallardo en la puerta del bar, después de haber sido asaltado y robado.
Tras 25 años de matrimonio, Eloísa se entera de que su marido tiene una aventura con una mujer más joven y se separa. Su nueva soledad la lleva al autodescubrimiento y a la búsqueda de un nuevo amor.
Decepcionada de su familia y por su enfermedad incurable, Fernanda Peñaloza, una millonaria, decide suicidarse. Oportunamente, Pancho López, un modesto transportista la salva. Fernanda ha nombrado a Pancho presidente de su compañía.
Valentina, una mujer que siempre ha sido buena y generosa, cambia radicalmente su personalidad después de que su prometido la deja plantada en el altar.
La aventura continúa y ahora Tino y Aidé deberán lidiar con su familia, que ahora es más grande. ¿Crees que su vida será más fácil ahora que están juntos? Después de cinco años vienen cambios importantes y nuevos retos personales y familiares.
A la edad de veintiséis años, cuando comenzó su reinado, el sultán Solimán se propuso hacer invencibles a los otomanos, construyendo un reino más poderoso y extenso que el de Alejandro Magno.