Victoria una importante y reconocida empresaria mexicana y José Ángel, un hombre sencillo y honrado que ha dedicado su vida al campo, por azares del destino conocerá a Victoria, salvándole la vida y con el tiempo surgirá una relación de amor.
Catalina Creel, matriarca de una poderosa familia, esta dispuesta a todo con tal de conseguir la cuantiosa fortuna de su esposo, incluso deshacerse de aquellos que se interpongan en su camino o en el de su hijo Alejandro.
Esmeralda, a quien todos conocen como "La Gata", es una niña que crece en condiciones miserables, pero a pesar de ello tiene una dulzura y un encanto especial. Su mejor amigo es Pablo, un niño rico que la defiende de las burlas de otros niños.
Paola Bracho está casada con Carlos Daniel Bracho, el cual tiene dos hijos de su primer matrimonio. Paola conoce a Paulina, una mujer idéntica a ella. Paola idea un plan para que Paulina asuma su identidad para poder escapar con su amante.
Santos Martínez de los Garzas y Treviño es un joven guapo a quien la fortuna le ha sonreído siempre. Nació en Monterrey, desde los cinco años ha vivido en los E.U. Es dueño de una agencia automotriz, conoce a María donde nace un tórrido romance.
Maria es una muchacha pobre, llena de sueños. Un día es enviada a trabajar a casa de Fernando de la Vega, un hombre importante. Allí conocerá al hijo de De la Vega, un joven engreido que le hará la vida imposible, pero luego se enamorará de ella.
Leticia Padilla Solís, “Lety”, es una chica inteligente pero fea. Se graduó con honores en economía, habla varios idiomas, domina la computación, y es un genio para las finanzas. Solo que, por su físico, no encuentra trabajo.
Génesis presenta una mayor comprensión de por qué existimos y cuanto somos perfectos e imperfectos. El origen de todos los problemas sociales y raciales está ahí al principio de todo, cuando, a través de una decisión, el ser humano eligió conocer el mal.
Rita sufre un duro golpe de su madrastra Carminha a la edad de 11 años y ve su mundo al revés. De todo lo que le quitaron, solo quedaba un sentimiento vital: la sed de venganza.