Doménica Montero es una reconocida empresaria, y es considerada una de las novias más codiciadas del país, pero, el día de su boda, es plantada en el altar. Humillada huye para refugiarse en la antigua hacienda de sus padres.
Rosario Guerrero es una mariachi, cantante de música tradicional mexicana que trabaja en el popular Bar Garibaldi de Bogotá, Colombia. Una noche encuentra a Emiliano Sánchez-Gallardo en la puerta del bar, después de haber sido asaltado y robado.
Maria es una muchacha pobre, llena de sueños. Un día es enviada a trabajar a casa de Fernando de la Vega, un hombre importante. Allí conocerá al hijo de De la Vega, un joven engreido que le hará la vida imposible, pero luego se enamorará de ella.
Leticia Padilla Solís, “Lety”, es una chica inteligente pero fea. Se graduó con honores en economía, habla varios idiomas, domina la computación, y es un genio para las finanzas. Solo que, por su físico, no encuentra trabajo.
Victoria una importante y reconocida empresaria mexicana y José Ángel, un hombre sencillo y honrado que ha dedicado su vida al campo, por azares del destino conocerá a Victoria, salvándole la vida y con el tiempo surgirá una relación de amor.
Después de haberle dedicado una vida entera a su familia y esposo, el mundo de Alicia cambiará por completo cuando una traición llegue a sus ojos. La aparición de Martín le devolverá la alegría para reconstruir su vida y cumplir los sueños que abandonó.
Catalina Creel, matriarca de una poderosa familia, esta dispuesta a todo con tal de conseguir la cuantiosa fortuna de su esposo, incluso deshacerse de aquellos que se interpongan en su camino o en el de su hijo Alejandro.
Las intrigas y misterios de Eva, empleada en la casa de Victoria Urquijo; y la investigación de la talentosa psiquiatra Mabel, colisionarán peligrosamente gracias a una casualidad que pondrá en riesgo la vida de las tres mujeres.
La aventura continúa y ahora Tino y Aidé deberán lidiar con su familia, que ahora es más grande. ¿Crees que su vida será más fácil ahora que están juntos? Después de cinco años vienen cambios importantes y nuevos retos personales y familiares.
A la edad de veintiséis años, cuando comenzó su reinado, el sultán Solimán se propuso hacer invencibles a los otomanos, construyendo un reino más poderoso y extenso que el de Alejandro Magno.