Esmeralda, a quien todos conocen como "La Gata", es una niña que crece en condiciones miserables, pero a pesar de ello tiene una dulzura y un encanto especial. Su mejor amigo es Pablo, un niño rico que la defiende de las burlas de otros niños.
Decepcionada de su familia y por su enfermedad incurable, Fernanda Peñaloza, una millonaria, decide suicidarse. Oportunamente, Pancho López, un modesto transportista la salva. Fernanda ha nombrado a Pancho presidente de su compañía.
Santos Martínez de los Garzas y Treviño es un joven guapo a quien la fortuna le ha sonreído siempre. Nació en Monterrey, desde los cinco años ha vivido en los E.U. Es dueño de una agencia automotriz, conoce a María donde nace un tórrido romance.
Rosario Guerrero es una mariachi, cantante de música tradicional mexicana que trabaja en el popular Bar Garibaldi de Bogotá, Colombia. Una noche encuentra a Emiliano Sánchez-Gallardo en la puerta del bar, después de haber sido asaltado y robado.
Valentina, una mujer que siempre ha sido buena y generosa, cambia radicalmente su personalidad después de que su prometido la deja plantada en el altar.
Rebeca Sánchez, bajo la identidad de Bárbara Greco, comienza una venganza contra la familia Elizalde dirigida por Gonzalo. Bárbara decide separar a Fernanda y a Eduardo a quienes une un amor inocente y leal desde niños.
Maria es una muchacha pobre, llena de sueños. Un día es enviada a trabajar a casa de Fernando de la Vega, un hombre importante. Allí conocerá al hijo de De la Vega, un joven engreido que le hará la vida imposible, pero luego se enamorará de ella.
Bahar es una joven humilde que es adoptada por una pobre pero envidiosa mujer llamada Nuran y un trabajador. Ilias, que cae bajo la mala influencia de Nuran. Cuando se ven obligados a devolver al Bahar adoptado, deciden entregar a su hija Efsun.
Beatriz es una viuda que se dedica a la crianza de sus hijos, Vicky y Juanito, junto a su suegra Doña Emilia. Beatriz contrae matrimonio con Enrique de Martino, descubriendo después el trato satánico que su esposo tiene a cambio de dinero.
A la edad de veintiséis años, cuando comenzó su reinado, el sultán Solimán se propuso hacer invencibles a los otomanos, construyendo un reino más poderoso y extenso que el de Alejandro Magno.