Las intrigas y misterios de Eva, empleada en la casa de Victoria Urquijo; y la investigación de la talentosa psiquiatra Mabel, colisionarán peligrosamente gracias a una casualidad que pondrá en riesgo la vida de las tres mujeres.
Valentina, una mujer que siempre ha sido buena y generosa, cambia radicalmente su personalidad después de que su prometido la deja plantada en el altar.
Catalina Creel, matriarca de una poderosa familia, esta dispuesta a todo con tal de conseguir la cuantiosa fortuna de su esposo, incluso deshacerse de aquellos que se interpongan en su camino o en el de su hijo Alejandro.
Juliana, hija de una esclava abusada, promete no dejarse tocar por ningún hombre blanco. Al conocer a Miguel, vive un amor intenso, pero enfrentan a enemigos. Juntos desafiarán los prejuicios y obstáculos de una sociedad esclavista.
Decepcionada de su familia y por su enfermedad incurable, Fernanda Peñaloza, una millonaria, decide suicidarse. Oportunamente, Pancho López, un modesto transportista la salva. Fernanda ha nombrado a Pancho presidente de su compañía.
La aventura continúa y ahora Tino y Aidé deberán lidiar con su familia, que ahora es más grande. ¿Crees que su vida será más fácil ahora que están juntos? Después de cinco años vienen cambios importantes y nuevos retos personales y familiares.
Rebeca Sánchez, bajo la identidad de Bárbara Greco, comienza una venganza contra la familia Elizalde dirigida por Gonzalo. Bárbara decide separar a Fernanda y a Eduardo a quienes une un amor inocente y leal desde niños.
Leticia Padilla Solís, “Lety”, es una chica inteligente pero fea. Se graduó con honores en economía, habla varios idiomas, domina la computación, y es un genio para las finanzas. Solo que, por su físico, no encuentra trabajo.
Santos Martínez de los Garzas y Treviño es un joven guapo a quien la fortuna le ha sonreído siempre. Nació en Monterrey, desde los cinco años ha vivido en los E.U. Es dueño de una agencia automotriz, conoce a María donde nace un tórrido romance.
Rita sufre un duro golpe de su madrastra Carminha a la edad de 11 años y ve su mundo al revés. De todo lo que le quitaron, solo quedaba un sentimiento vital: la sed de venganza.